miércoles, 9 de septiembre de 2015

En el macrismo miran para otra pauta. Aunque hay macristas preocupados por el impacto del escándalo protagonizado por Niembro, la conducción del PRO decidió mantener su candidatura y afirmar que “se trata de una falsa denuncia. No cometió ningún delito”, lo defendió Macri.

Nadie se bajará de ninguna candidatura. Esa es la orden que emanó de la conducción del PRO ante el affaire de Fernando Niembro, primer candidato a diputado de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires. En el Gobierno porteño, algunos dirigentes trasuntan la preocupación por cómo puede impactar en la campaña, mientras que otros –que lo querían bien poco a Niembro– no pueden disimular su satisfacción. La línea de defensa seguirá siendo que se trata de una denuncia falsa y que no afectará las chances del candidato a presidente Mauricio Macri, quien dijo que Niembro “no cometió ningún delito”. La vicejefa porteña y candidata a gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, sostuvo que “todo lo que hizo Niembro fue legal”, mientras que Niembro trastabilló en sus explicaciones.
Luego del allanamiento a una serie de oficinas de La Usina y de dependencias del gobierno porteño en la causa en la que se investiga a Niembro por presunta administración fraudulenta, en el PRO intentan continuar con la campaña como si nada hubiera sucedido. Algunos de los dirigentes empiezan a plantear preocupación sobre todo por cómo lo cubren los medios, mientras que los que desaconsejaban la candidatura de Niembro se muestran contentos. Pero en el núcleo duro hay una resistencia a tomar mayores medidas con respecto a la denuncia. De momento, la idea es no hacer nada, hacer de cuenta que no ocurrió, según las directivas que emanan del dúo del consultor Jaime Durán Barba y de Marcos Peña. El secretario general está monitoreando la defensa del candidato en los medios e intentando ajustar los francos débiles.
Cosas que en el PRO niegan que vayan a ocurrir: que Macri le dé mayor importancia al tema, que Niembro dé un paso al costado, que haya un planteo de los aliados Ernesto Sanz y Elisa Carrió, que hasta ahora se las arreglaron para mirar a un costado. “No se echa a nadie durante una campaña –alecciona un contertulio del PRO–. Niembro irá a la Justicia y esto se termina.” Las líneas discursivas quedaron claras cuando la mayoría de los dirigentes macristas comenzaron a decir “confío en Fernando” como un mantra. Lo dijeron, incluso, quienes tienen responsabilidad sobre el pago de los más de 20 millones en contrataciones directas, como Vidal. Los macristas insistirán en que se trata de una “campaña sucia” y lo emparentarán a las cuentas falsas de Olivera o a la causa por efedrina, en la que De Narváez terminó sobreseído.
Haciendo agua
Paradójicamente, el que menos ayuda a despejar dudas es Niembro. Ayer tuvo problemas para explicar por qué la empresa actualmente está en manos de Alberto Meza, otro candidato de Cambiemos, quien también fue funcionario del gobierno de Daniel Scioli en el Ministerio de Seguridad y en la Superintendencia General de Policía. También dejó puntos oscuros sobre la ausencia de empleados de la empresa.
–¿Cuándo se crea la empresa La Usina? –le preguntaron en la propia Radio Mitre.
–La empresa La Usina se crea hace cinco años, 2010. Mientras yo estuve, tuvo un solo cliente, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires –contestó.
–¿Y no tenían empleados?
–No teníamos empleados porque en el caso de las encuestas subcontratábamos. En los otros casos, era un trabajo muy simple, muy artesanal: conseguir la pauta publicitaria y trasladarla.
–¿Llamaba usted personalmente?
–Llamaba mi socio, Atilio Alberto Meza.
–La sociedad está inscripta en 2012 y usted se desvincula en 2014.
–Exactamente, yo me desvinculo en ese momento porque avizoraba la posibilidad de participar en política, ni se me ocurría ser candidato.
–Ustedes conforman la empresa en el mismo año en que consiguen el primer cliente.
–Exactamente.
–Le digo porque acaba de decir lo contrario.
–Perdone la imprecisión. No era yo el que llevaba la administración de la empresa, así que puede que haya cometido ahí una falta.
Ofuscado, Niembro sostuvo que “lo va a determinar el juez si hay algo raro” y acusó a sus adversarios: “Hago responsable a Daniel Scioli de la campaña sucia en mi contra. Él es el iniciador de esta canallada. El y Aníbal Fernández”.
Tudo legal
“Soy consciente de que cuando uno ocupa un cargo público, tiene que dar todas las explicaciones, por eso cuando esto pasó, hablé con el procurador de la Ciudad. Todas las contrataciones que se hicieron, se hicieron bajo la normativa vigente, con legalidad”, afirmó Vidal. Vidal sostuvo que Niembro dejó la empresa al comenzar la campaña. Le retrucaron que su socio es candidato de Cambiemos. “Ser candidato 13 no tiene ninguna significación”, opinó. “Estas cosas no son casualidad. El kirchnerismo usa la campaña sucia y la mentira como una herramienta más para hacer campaña. Pasó con De Narváez y la efedrina; con Olivera, con la cuenta que tenía en el exterior, que pudo demostrar que era falsa”, dijo Vidal.
Desde el sciolismo, en tanto, le pidieron la renuncia a Niembro: “Niembro elogiaba a Mauricio Macri y recibía plata encubiertamente; desde hace cuatro años cobra 24 mil pesos por día. Lo único que pretendemos es que Niembro renuncie a su candidatura. Sería lo más digno”, afirmó el diputado Guido Lorenzino. Le respondió el macrista Jorge Triaca: “Es prematuro. En el caso de la Justicia diga que no tiene nada que ver. ¿Qué hacemos? ¿Reponemos su candidatura?” El candidato a gobernador de UNA, Felipe Solá, también terció en la discusión: “Macri, Carrió y Vidal deben salir rápidamente a exigir a Niembro que dé explicaciones, si es que las puede dar. Si no lo hacen, que se dejen de joder con la palabra corrupción”, lanzó. Solá indicó que Niembro “usa de una manera bastante obscena la comunicación y se hace pasar por un perito del Gran Buenos Aires, cuando es la primera vez que lo debe pisar. En vez de hablar del conurbano, que nos venga a hablar de los 21 millones”.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Comente Libremente, Sin agresiones y cuidando su vocabulario, este sitio no se hace responsable de los comentarios que realizan los lectores